A partir de enero de 2026 entrará en vigencia un nuevo esquema de subsidios energéticos que elimina la segmentación por niveles de ingresos (N1, N2 y N3) y la reemplaza por dos únicas categorías: hogares que conservarán subsidios y hogares que pagarán tarifa plena. La referencia para acceder al beneficio será tener ingresos familiares menores al equivalente de tres canastas básicas, unos $3.640.000 actuales.
La titular de Protectora, Romina Ríos, explicó que el cambio simplifica el sistema pero deja zonas sensibles:
“Ya no existe la triple caracterización: va a ser una sola. El resto de los usuarios pagará la tarifa sin ningún tipo de subsidios”.
Ríos señaló que el criterio por ingresos puede dejar afuera a familias que apenas superen el umbral:
“El problema va a ser este grueso de los ingresos medios: por un poquito se van a pasar y van a quedar sin la totalidad de los subsidios”.
En contraste, señaló que para los hogares de altos ingresos el cambio tendrá un impacto marginal.
Las familias más vulnerables siguen en el registro
Los beneficiarios actuales del registro RASE mantendrán el subsidio sin hacer trámites, ya que los datos serán trasladados al nuevo sistema. Deberán reinscribirse quienes perdieron el beneficio por ingresos o patrimonio, o quienes nunca se anotaron.
Cambian los topes y baja el porcentaje de subsidio
El nuevo esquema traerá incrementos incluso para quienes mantengan el beneficio, porque se reducen los volúmenes subsidiados y el porcentaje cubierto:
“Tanto en la luz como en el gas se va a subsidiar sólo el 50% de la tarifa”.
En electricidad habrá topes variables:
300 kWh en los meses de mayor consumo.
150 kWh en los meses de menor demanda.
En gas se mantienen topes estacionales, con variaciones mes a mes.
La entrevistada aclaró que es imposible calcular hoy el impacto exacto, porque el subsidio se aplica solo sobre el componente nacional de la tarifa y el valor final depende de actualizaciones provinciales e impuestos.
Transporte público: preocupación por un nuevo aumento
Sobre la audiencia pública del 29 de diciembre para evaluar otro incremento del transporte, Ríos adelantó que Protectora solicitará prudencia:
“La situación como para pagar un aumento tan abrupto en el transporte público”.
Recordó que los usuarios ya enfrentan un aumento desde noviembre y otro tramo en enero, lo que golpea especialmente a quienes dependen del colectivo para trabajar, estudiar o atender cuestiones de salud.
“El sostén de familia es el que paga el transporte público. Si paga por un lado y paga por el otro, ese bolsillo no resiste más ajustes”.
