El Centro de Economía Política Argentina (CEPA) presentó un informe sobre la evolución del consumo y los salarios en Mendoza que arroja números contundentes: las ventas en supermercados acumularon una caída del 16,5% entre enero y abril de 2025 comparado con el mismo período de 2023, lo que equivale a casi 94.000 millones de pesos menos en facturación.
«La caída en las ventas de supermercado se explica casi linealmente por la caída en los salarios y por lo tanto en la capacidad de compra de los mendocinos.»
La caída no es pareja en todos los rubros. Los alimentos de almacén bajaron un 26,7% y las carnes un 23,3%, mientras que frutas y verduras subieron un 28% y panadería un 13%, lo que Giolo leyó como un efecto reemplazo: las familias sustituyen proteínas por hidratos. En indumentaria y calzado, en cambio, el consumo subió un 41%, explicado por la apertura importadora que abarató esos productos.
«La inflación puede bajar, pero los salarios caen. La mayoría de trabajadores pueden acceder cada vez a menos bienes y servicios.»
Por el lado de los ingresos, los salarios reales de trabajadores registrados del sector privado en Mendoza cayeron un 7,6% entre noviembre de 2023 y marzo de 2026. Cada trabajador perdió en ese período un poder adquisitivo equivalente a 4.112.000 pesos a valores actuales. La pérdida de masa salarial total del sector privado registrado provincial acumula 980.000 millones de pesos que dejaron de circular en la economía local.
Giolo también advirtió sobre la situación fiscal: la caída del consumo implica menos recaudación de IVA y ganancias, y este ajuste fiscal ha generado un círculo vicioso donde la baja recaudación tributaria afecta las finanzas municipales, mientras la población modifica sus hábitos alimenticios frente a la incertidumbre. El economista anticipó que el déficit fiscal del Estado nacional —que ya apareció en junio— tenderá a profundizarse, con los intereses de deuda como un componente creciente que el gobierno prefiere no mencionar.
«Si el gobierno quisiera mejorar sus niveles de aceptación, debería prestar atención a cuáles son los ingresos y la capacidad de consumo de la población.»
