Un informe realizado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) con datos actualizados a febrero de este año analiza el desempeño de las exportaciones y la situación general de la industria vitivinícola en nuestra provincia.
«Lo que estamos viendo en el sector es que está atravesando tres tensiones bien claras. una un mercado interno bastante débil que cierra un año 2025 con una fuerte caída de más del 3%. Las exportaciones que crecen en el 2026 con un crecimiento en volumen, pero pierden valor y además un contexto económico provincial que no está acompañando.»
La especialista detalla una preocupante caída en el consumo interno, motor que representa el 70% de las ventas, debido al deterioro del poder adquisitivo y a una tendencia global de cambio en los hábitos de los consumidores. En cuanto al mercado externo, Palazzolo advierte sobre un proceso de comoditización* de las exportaciones, donde el aumento en el volumen de envíos a granel no logra compensar la pérdida de valor y rentabilidad de los vinos fraccionados.
En 10 años el consumo per cápita ha caído como en 8 L por persona. En el 2016 nos encontrábamos consumiendo aproximadamente unos 23 /24 L por persona. Hoy esa cifra está entre 15 y 16 L.
Según indica la economista la vitivinicultura representa el 11% del Producto Geográfico de Mendoza y genera 300,000 empleos. Esta desatención de las industrias tradicionales se utiliza para justificar la apertura de nuevas actividades extractivas como la minería.
*La comoditización (o mercantilización) es el proceso por el cual un producto o servicio diferenciado se convierte en un bien genérico (commodity), donde los consumidores perciben las ofertas como idénticas y deciden la compra únicamente por precio.
