«Nosotros creemos que todo empezó después de la pandemia y no es real. Los que trabajamos en esto sabemos que ha ido creciendo desde hace unos 30 años. Lo que hizo la pandemia fue que explotara, se desencadenara y se visibilizara de manera mucho más importante.»
En los últimos días circuló un dato que generó confusión: la ministra de Seguridad de la Nación habló de una tasa de 22 suicidios cada 100.000 habitantes en Argentina. En realidad, ese 22% corresponde al aumento de casos registrados en 2025 respecto de 2024, según el Sistema Nacional de Información Criminal. La tasa real, de acuerdo a la Casa Nacional de Suicidios, es de 11,8 cada 100.000 habitantes, por encima del promedio mundial que marca la Organización Mundial de la Salud (9,1 cada 100.000).
En Mendoza, el Observatorio de Salud Mental registró 5.209 casos en 2025, un 22% más que en 2024, una cifra que triplica a la de los homicidios dolosos en la provincia. Según el especialista, uno de los datos más relevantes es que casi el 90% de los suicidios tenían problemas de consumo de drogas:
«El 87% de las personas que se suicidan tienen historia de consumo, es decir, o bien están con un cuadro adictivo activo o están en proceso de recuperación, pero con una historia fuerte de consumo. Ese es un dato epidemiológico y de importancia sanitaria enorme.»
El psiquiatra Manuel Vilapriño explicó que el suicidio es «multifactorial»: no depende de una sola causa —como la depresión o las adicciones— sino de la combinación de factores biológicos, sociales, psicológicos, económicos y culturales, y que se trata de un proceso que se gesta en el tiempo, no de una decisión repentina motivada únicamente por un hecho puntual.
«No es que una persona por tener depresión necesariamente va a pensar en el suicidio, ni por consumir drogas es lo mismo, sino que se dan una sumatoria de factores que incluyen lo biológico, lo social, lo psicológico, lo individual […] todo eso es lo que lleva a la persona a que en algún momento piense que es mejor morir que vivir.»
También señaló que parte del salto estadístico entre 2023 y 2024 (un 40% de aumento) se explica por la mejora en los sistemas de registro provincial, aunque aclaró que la tasa real también subió. Entre 2024 y 2025, con el mismo sistema de registro, el número se mantuvo relativamente estable, con un leve incremento de cinco o seis casos.
«En Mendoza, en 2024 empieza a funcionar de una manera distinta al observatorio, con mucho más equipo, más unificado y con un registro de datos mejor. Entre el 2023 y el 2024 nosotros tuvimos una tasa de aumento de suicidio del 40%, altísimo, sin ningún lugar a duda aumentó la tasa, pero también mejoró el registro. ¿Cuánto aumentó real? Y, no lo sabemos, pero aumentó sin lugar a dudas»
Entre las causas que explican el fenómeno en los últimos años, Vilapriño mencionó el aumento de la depresión y la ansiedad en edades cada vez más tempranas, vinculado en parte a los entornos digitales, el consumo de sustancias, el aislamiento, la pérdida de vínculos familiares y las experiencias traumáticas en la adolescencia (bullying, abuso, separaciones conflictivas), en un momento en que el cerebro todavía está en desarrollo y es más vulnerable.
Sobre la prevención, remarcó que el sistema de salud actúa cuando el problema ya apareció, y que la clave está en trabajar antes, desde la concientización social sobre el cuidado de la salud mental, más allá de la variable económica.
«Lo que tenemos que intentar es llegar antes del problema […] el mayor factor preventivo que puede haber es concientizar a la población de lo que significa cuidar la salud mental de uno y de los que queremos.»
También se refirió al «efecto contagio» y a la importancia de hablar del tema en los medios de manera responsable, evitando el sensacionalismo y acompañando la información con recursos y líneas de ayuda.
«El efecto contagio existe. […] Hoy está claro que sí se habla del tema, pero se habla responsablemente. Lo que no se puede hacer es transformarlo en un show.»
En Argentina, la Línea 135 es el número gratuito de Asistencia al Suicida y contención en crisis emocionales. Funciona de forma anónima y confidencial para brindar escucha profesional o de voluntarios a personas que atraviesan momentos de angustia o riesgo.
