En esta entrega, el segmento aborda el concepto de autocustodia de las claves de acceso, tomando como ejemplo el caso del ingeniero galés que perdió el acceso a sus Bitcoins tras desechar un disco duro que contenía las claves privadas. El episodio sirve para subrayar que el error humano sigue siendo el principal punto de fallo en el resguardo de los criptoactivos, y que la clave privada debe conservarse de forma física y con copias de seguridad seguras.
Mathey también reflexiona sobre la resiliencia de Bitcoin frente a desafíos tecnológicos futuros, como el avance de la computación cuántica. Asegura que la comunidad de desarrolladores trabaja de manera constante y por consenso en mejoras que garanticen la seguridad y evolución del sistema.
Destaca la robustez del ecosistema Bitcoin:
«Bitcoin es el único activo en el planeta que es inconfiscable. O sea, cuando uno se dice la palabra «inconfiscable» es si yo hago las cosas bien, si tengo la llave o la forma de acceder a mis activos, nadie me los puede quitar. El Salvador hoy tiene más de 1000 Bitcoin y compra un Bitcoin por día. Entonces, fíjate qué tan robusto es el sistema que aún haciendo público su CBU, no hay conjunto ni de fuerza computacional en el mundo, ni un hacker que pueda vulnerar eso que él tiene visible».
El especialista también compartió detalles sobre la quinta edición de los Premios B.Arte, el primer certamen internacional dedicado a fomentar y difundir el arte bitcoiner. En esta ocasión, el concurso con el objetivo de tender un puente entre el arte, la tecnología y la comunidad. tuvo como eje la creación de un monumento a Satoshi Nakamoto.
La obra ganadora ya fue seleccionada y será instalada próximamente en el Parque de Innovación de Buenos Aires.
