A una semana de las amenazas de tiroteos que circularon en escuelas de Mendoza y otras provincias —en el contexto posterior al caso de San Cristóbal, Santa Fe—, estudiantes del Colegio Universitario Central (UNCuyo) reflexionaron sobre cómo se vive la situación dentro de las aulas.

Nosotros, desde el Centro de Estudiantes, junto con los directivos, empezamos a ver qué podíamos hacer para concientizar sobre este tema, a partir de una frase que apareció escrita en uno de los baños del colegio y que luego se viralizó en redes sociales.

Catalina e Isabelle, integrantes del centro de estudiantes, señalaron que el foco no debería estar únicamente en la sanción, sino en comprender el trasfondo de estos hechos.

“No verlo desde el lado del castigo, sino preguntarnos qué está pasando en el estudiantado”

Las alumnas contaron que impulsaron acciones de concientización dentro del colegio, con mensajes sobre salud mental y espacios de escucha.

Empezamos a realizar carteles y a escribir en los espejos de los baños y en las ventanas, no solo con mensajes de concientización sobre el tiroteo y la gravedad del tema, sino también sobre la importancia de la escucha activa, de poder hablar lo que nos pasa y de darle la visibilización necesaria a la salud mental.

Si bien reconocieron que hubo miedo en la comunidad educativa, también advirtieron que parte de los alumnos tomó las amenazas como una broma:

“Nos sorprendió que mucha gente lo siguiera viendo como un chiste cuando había estudiantes y familias asustadas”.

En ese sentido, alertaron sobre el rol de las redes sociales en la difusión y banalización de estos mensajes

“Muchas veces normalizan discursos agresivos que se tapan como bromas y terminan influyendo en cómo actuamos”.

Finalmente, destacaron la importancia de fortalecer el acompañamiento institucional:

“Es una influencia constante en cómo pensar y sentir, por eso necesitamos más espacios para hablar de lo que nos pasa”.

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